Pelar el cayote con un golpe seco, sacarle la cáscara, deshilacharlo, quitarle las semillas y pesar la pulpa. Tener en cuenta esta regla: por cada kilo de pulpa van 750 gramos de azúcar. Llevar a fuego, agregarle el limón cortado en rodajas y la canela en rama. Revolver constantemente hasta que el dulce tome punto. Debe resultar de color clarito, ni muy seco ni muy líquido, sólo procurar que las fibras estén bien cocida